Esta Selección está tocada con la varita el buen juego y el espectáculo. Ayer incluso había excusa. El señor delegado de la UEFA y el árbitro, el francés Laurent Duhamel, un tipo duro de pelar en estas índoles, solo hay que recordar como estaba el campo de la Nueva Condomina de Murcia en el partido frente a Argentina o la tromba de agua que cayó en Mallorca en el choque frente a Islandia, no ayudaron y obligaron a los jugadores a bajar a la tierra de Kaunas.

Ningún problema. Si no se puede jugar con la velocidad y el toque exquisito de pasadas ocasiones, se juega con oficio y garra, que también les sobran a los jugadores de la selección española. Ni siquiera el golazo del gigantón Stankevicius, que empató el partido mediada la segunda parte, logró amedrentar a los de Del Bosque, que con dos autogoles de los lituanos y un último tanto de Juan Mata dejaron encarrilado el partido y la clasificación para la próxima Eurocopa de Polonia y Ucrania.

El propio Juan Mata se mostró contento al término del partido en Kaunas y subrayó la buena actitud del equipo. “Jugando con estos futbolistas todo se hace más fácil”, recalcó el delantero valencianista que ayer cumplía dos años desde su debut con “la Roja”.

La fase de clasificación para la próxima Eurocopa queda aparcada hasta el siguiente curso, allá por septiembre, cuando la Selección se enfrente a Liechtenstein y la República Checa, partidos en los que los nuestros pueden dejar sellada matemáticamente su clasificación.