El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reaparecido ante los medios de comunicación en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrado hoy, tras haber permanecido cuatro días ingresado en la UCI del hospital Gregorio Marañón de Madrid a causa de una infección urinario que le provocó un cuadro de fiebre alta, según rezaba el parte médico proporcionado por el Ministerio del Interior.

Rubalcaba contrajo esa infección en un quirófano del citado hospital el pasado jueves día 3 de marzo,

mientras le practicaban una biopsia de próstata, que ha descartado cualquier célula cancerígena. Ese mismo viernes asistió con normalidad al Consejo de Ministros y el sábado se le pudo

ver sonriente con el resto de dirigentes que asistieron a la reunión del Comité Federal del PSOE. Es en la noche del sábado cuando comienza a sentir un proceso febril que él, en principio, atribuye a una gripe.

La enfermedad del vicepresidente primero llega en un momento político delicado para los socialistas por la cercanía de las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo, en las que el PSOE se juega mucho, y en especial su máximo líder y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que puede ver como la ciudadanía le da la espalda ante las últimas decisiones tomadas.

Si el batacazo de los socialistas es tan grande como parece, no quedará más remedio que anunciar cuanto antes la sucesión de cara a las próximas elecciones generales que se celebran el año que viene. En este sentido, el propio Alfredo Pérez Rubalcaba es el político mejor valorado, según el último barómetro del CIS, por lo que es probable que se convierta en la cabeza visible del grupo socialista de cara a un futuro no muy lejano.