Zapatero anunció que no se iba a presentar como candidato socialista a las próximas elecciones generales que se celebrarán el año que viene. La noticia, no dejando de ser algo sorprendente, era ya esperada por muchos. Sin embargo, lo novedoso del anuncio es que por primera vez en nuestro país un presidente del Gobierno en ejercicio anuncia su próxima despedida del poder impulsando las primarias en su partido, sin imponer al sucesor.
Tras su anuncio, los barones del PSOE, quisieron cerrar filas ante el que sigue siendo su secretario general y Presidente del Gobierno. Así, Marcelino Iglesias, secretario de organización socialista, manifestó que "Zapatero no es pasado, es presente y futuro, está determinado a gobernar con decisión porque nada menos queda un cuarto de legislatura".
En la reunión de la Ejecutiva de hoy algunos de sus miembros destacaron la evidencia de que esta será la estrategia del PP, es decir, proclamar que Zapatero es un gobernante débil, ya de salida. Así, el presidente del Congreso, José Bono, uno de los primeros en conocer la determinación del jefe del Ejecutivo, ha declarado que "en el PP son insaciables porque no les gustaba que estuviera Zapatero y tampoco les gusta nada que no vuelva a ser el próximo candidato."
La Secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, ha afirmado que en estos momentos el PP está más inquieto que su partido, porque su proyecto, basado únicamente en pedir la salida de Zapatero, "se ha quedado cojo".
Los barones socialistas, además de arropar a Zapatero, no han querido manifestar su apoyo a los posibles candidatos a sucederle, entre los que destacan Alfredo Pérez Rubalcaba, actual vicepresidente primero y Ministro del Interior y Carmen Chacón, Ministra de Defensa. Así lo ha declarado José María Barreda. "Si me hacen esa pregunta el 23 de mayo y ellos han presentado sus candidaturas, les contestaré", ha dicho Barreda.

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