El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado que no se presentará como candidato a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales de 2012. Cuando pasaban 30 minutos desde que empezara su discurso ante el Comité Federal del PSOE, ha saltado la noticia que muchos esperaban.
Zapatero había comenzado su intervención hablando de la economía europea y de la crisis económica. "Hemos podido cometer errores, pero hemos dado la cara en todo momento. Nos estamos dejando la piel en la batalla diaria de la crisis", ha comentado el Presidente para ensalzar posteriormente la labor de los socialistas respecto al Estado del bienestar. Zapatero ha hecho referencia a que se han "mantenido a salvo las políticas sociales pese a la dureza de la crisis", y ha subrayado la ley de dependencia como uno de los hitos sociales de sus dos legislaturas.
El PSOE no ha querido desvelar nada sobre el futuro inmediato del partido de cara a esas generales del próximo año, pero el presidente ha anunciado que abrirá el proceso de primarias después de las elecciones locales y autonómicas del 22 de mayo. La fecha de las primarias se fijará en el Comité Federal que se celebrará el 28 de mayo, según ha dicho el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, Nadie puede vaticinar ahora si con este anuncio el debate sobre la sucesión se va a poder controlar, como es el deseo de Zapatero.
Las reacciones políticas a este anuncio no se han hecho esperar. Desde el propio PSOE pasando por todos los grupos políticos de la oposición, han valorado esta decisión. Por ejemplo, el PP ha vuelto a pedir elecciones anticipadas. Los primeros mensajes en el twitter oficial del partido de Mariano Rajoy eran muy claros: "A todos los que estáis encantados: Zapatero se va, pero sigue el PSOE".
Zapatero cierra así una etapa de más de 8 años, cuando fue elegido secretario general de los socialistas en el año 2000. En el año 2004 fue elegido Presidente del Gobierno, cargo del que sería ratificado cuatro años después. Sin embargo, en esta última etapa, la crisis económica y algunos otros problemas, le han llevado a convertirse en el Presidente peor valorado de la historia de la democracia española.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados